Y como diría Luis Augusto: los presentes textos y fotografías "se encuentran protegidos por la Ley de derechos de autor, pero aunque no lo estuvieran, es una cuestión de amor propio. Si ud. se adjudica la autoría de estos textos será seguramente después de haber pasado por una dura lucha interior: debe ser duro reconocer que nada bueno proviene de sus originales y siendo así, mis respetos."